Tecnologías Habilitadoras Digitales y cómo impulsarlas en tu empresa

25 noviembre 2020

Tecnologías Habilitadoras Digitales

Los procesos de transformación digital necesitan del respaldo de tecnologías que faciliten el acceso a un mundo cada vez más marcado por las nuevas tecnologías, motor de cambios importantes en el día a día de los procesos internos y externos de las empresas. ¿Sabes qué son las Tecnologías Habilitadoras Digitales y cómo acceder a ellas? Este post te interesa.

Cuando hablamos del concepto de Tecnologías Habilitadoras Digitales (TDH) nos referimos en realidad a aquellas herramientas y recursos tecnológicos que en los próximos años marcarán la transformación digital.

El ritmo de esta transformación se ha acelerado vertiginosamente a raíz de la crisis económica y sanitaria provocada por el coronavirus, hasta el punto de que la digitalización, considerada hace menos de un año una especie de “bien de lujo”, es hoy un asunto de primera necesidad. Se calcula, por ejemplo, que el comercio electrónico (e-commerce) ha avanzado en apenas unos meses lo que normalmente le habría llevado entre dos y cinco años de esfuerzo. La aceleración del teletrabajo equivale a toda una década.

Según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la definición de Tecnologías Habilitadoras Digitales (THD) es la siguiente: “Tecnologías de alto impacto y capacidad de disrupción, estratégicas para el desarrollo y la transformación digital de la economía y la sociedad”. Su implantación, se añade, es indispensable para nuestra economía porque "favorece que las empresas TIC españolas puedan aprovechar las oportunidades que presentan los procesos de transformación digital de todos los sectores productivos", muy especialmente de la Industria 4.0 o Industria Conectada.

¿A qué tecnologías nos referimos con este concepto?

Entre las Tecnologías Habilitadoras Digitales se encuentran el internet de las cosas, las incipientes redes 5G, el big data y sus derivadas (deep data, data lake), el blockchain, la computación cuántica, el cloud computing, el procesamiento del lenguaje natural, la robótica, la inteligencia artificial, la realidad virtual, la ciberseguridad, la biometría y la identidad digital, la micro/nano electrónica y la impresión 3D.

Cualquiera de estas herramientas es aplicable a cualquier vertical (turismo, retail, logística, delivery, finanzas, salud, educación). El impacto de la covid-19 ha provocado una crisis asimétrica: donde unos sufren (negocios más tradicionales anclados a sistemas o procesos analógicos o poco informatizados), otros hallan enormes oportunidades de crecimiento. La educación on line, la telemedicina, las plataformas de streaming y los marketplaces han dejado de ser nichos para convertirse en tendencias, pero este es un campo abierto a cualquier tipo de negocio.

Las Administraciones Públicas han desplegado diferentes planes de ayudas a la digitalización; existen innumerables empresas cuyo servicio consiste en promover esa transformación entre pymes y autónomos; la propia ebullición de la tecnología ha abaratado enormemente los costes de esta transición.

En definitiva, la covid ha acelerado una serie de fenómenos preexistentes, como si la humanidad hubiese pulsado el botón de fast forward. En este contexto, la tecnología soluciona con rapidez y reflejos problemas vinculados a la pandemia, circunstancia que beneficia y perjudica a la vez: beneficia a muchas compañías que incorporan la tecnología en sus procesos y negocios y también a los emprendedores, pero perjudica implacablemente a quienes dudan.